La Visión de Andrew Slimmon, Director General y Gestor de Cartera Senior del Applied Equity Team de Morgan Stanley
La visión de Slimmon
Equipo de Renta Variable Aplicada, Morgan Stanley Investment Management — 31 agosto de 2026
Autor: Andrew Slimmon, Director General y Gestor de Cartera Senior del Applied Equity Team
Un agosto lleno de distracciones
Según Slimmon, la Casa Blanca ha llenado un mes normalmente tranquilo con material de sobra para los medios: el conflicto de EE.UU. con Irán sigue activo, el Tesoro ha entrado en una nueva pugna con los "vigilantes de los bonos" al intervenir en el mercado de deuda, y hay una nueva tensión comercial con Canadá. Aun así, el VIX se mantiene "adormecido" en 15 puntos — señal de que el mercado de acciones no le está dando mucho crédito a todo ese ruido.
Los beneficios siguen sin estar del todo reflejados en el precio
Slimmon sostiene que las revisiones de beneficios aún no están completamente incorporadas en el precio del S&P 500. Con una proyección de beneficios de casi 415 dólares por acción para 2027, considera que el índice podría terminar 2026 bien por encima de los 8.000 puntos — y advierte que esa cifra de 415 podría incluso quedarse corta.
Las grandes tecnológicas (hyperscalers) y la inversión en IA
Los resultados del segundo trimestre de las grandes tecnológicas con negocio de infraestructura en la nube sugieren, para Slimmon, que sus grandes inversiones de capital están empezando a dar fruto — aunque Wall Street sigue dudando del retorno a largo plazo. Reconoce que Nvidia y Google, posiciones grandes en sus carteras, han tenido un rendimiento decepcionante este año a pesar de que sus fundamentales han superado claramente las expectativas — algo que atribuye a un desajuste entre la exigencia de resultados trimestrales de Wall Street y la disposición de las empresas a invertir a futuro.
"Invertir en la escasez"
En el terreno de la IA, el equipo sigue apostando por el concepto de "invertir en la escasez": los ciclos alcistas terminan cuando la oferta alcanza a la demanda, y Slimmon todavía ve desajustes claros en semiconductores, chips avanzados de IA, memoria y capacidad de cómputo. Advierte, eso sí, que apostar en corto contra el software mientras se está largo en beneficiarios de la IA no es una cobertura real, sino más de lo mismo — y cita a Warren Buffett: solo cuando baja la marea se sabe quién estaba nadando desnudo.
Rotación hacia financieras y energía
Las tres estrategias activas del equipo superaron al mercado en julio, pese al dolor en sus posiciones de IA/tecnología, gracias a sus posiciones no correlacionadas — sobre todo financieras (una gran sobreponderación) y energía.
Sobre la construcción de centros de datos ("NIMBY")
Slimmon no espera que la resistencia política a nuevos centros de datos ceda hasta después de las elecciones de mitad de mandato. Curiosamente, considera que frenar esa construcción podría beneficiar a las grandes tecnológicas: solo ellas tienen los recursos para cumplir con la regulación local y compensar a las comunidades, mientras que a los constructores más pequeños les resultaría mucho más difícil — lo que daría más poder de fijación de precios a quienes ya tienen capacidad instalada.
Un error propio: la Fed y el oro
Admite haber calculado mal: esperaba que el deseo del nuevo presidente de la Fed, Warsh, de reducir el balance fuera alcista para el dólar y bajista para el oro — hasta que el Secretario del Tesoro anunció su programa de compra de bonos, revirtiendo por completo esa operación.
La preocupación de Slimmon ya se confirmó: la Fed subió tipos
En agosto, antes de la decisión de septiembre, Slimmon ya advertía que su mayor riesgo era una subida de la Fed — recordando que varios miembros votantes se habían equivocado en 2021 con la tesis de la "inflación transitoria", y que evitar un segundo error los empujaría a presionar a Warsh si la inflación resultaba más persistente de lo esperado. Esa subida, finalmente, llegó el 17 de septiembre. Las implicaciones que planteaba entonces siguen siendo relevantes: el S&P 500 podría seguir subiendo, pero apoyado en beneficios, sin expansión de múltiplos; las acciones especulativas sufrirían (como en 2022); los inversores de crecimiento favorecerían a las grandes tecnológicas con caja abundante pero crecimiento más lento; los tipos altos beneficiarían a bancos y financieras de valor; y controlar el riesgo se vuelve más importante que en un entorno claro de bajada de tipos.
Conclusión
Slimmon sigue convencido de que los grandes ciclos alcistas terminan en euforia — y eso, para él, todavía no está ocurriendo: hoy el S&P 500 cotiza a un PER a futuro más bajo que a comienzos de año, lo que hace difícil sostener que estemos en una burbuja mientras los múltiplos se están comprimiendo.
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